El anuncio es buenísimo. Y a veces nosotros nos mereceríamos estar en uno de esos pisos, porque decimos las cosas muy a la ligera, y podemos hacer daño, mucho daño, sin querer o queriendo. Cuidemos lo que decimos, y vivamos aquello que enseñaba S. Josemaría: "Si no puedes alabar, cállate". Y me atrevo a añadir, que con mucho más motivo has de callar si puedes hacer daño.
Es verdad que los " posit" que a veces ponemos a la gente o las críticas que hacemos gratis son muy difíciles de arreglar porque se extienden como la pólvora.
ResponderEliminarGracias por recordarlo!
La verdad es que está genial el anuncio.
ResponderEliminarA veces en la ofi me muerdo físicamente la lengua y se lo enseño a la gente de mi alrededor para reírnos de la situación, y así relajar el ambiente, cuando en ocasiones estoy a punto de machacar al contrario. Tengo que reconocer que otras veces... bueno, tomo nota de los diferentes pisos.
No sé que piso es, pero conozco bien el piso que castiga recordándote que no hay como borrar lo dicho.
ResponderEliminarEs mortal cuando a los cinco minutos de haber soltado algo no conveniente, pienso: "¿por qué no me habré callado? si es que no hacía falta "
Y ya no hay vuelta atras.