domingo, 27 de enero de 2013

Estar en todo

Y terminamos esta serie, o no, je, je..., con una anécdota de un amigo que me contaba que su perro no dejaba de ladrar hasta que él no ordenaba algo que Pulpetta (así se llamaba) había encontrado fuera de su sitio. ¡A cuántas madres les gustaría tener un perro así!

2 comentarios:

  1. Ja, ja, ja, es buenísimo.

    Si existiera un perro así yo también lo querría en mi casa, pero mucho mejor si en vez de ladrar te ordenara las cosas.

    ResponderEliminar
  2. Y su amigo ...no sería generoso y me prestaría a Pulpetta un rato?

    ResponderEliminar

Los propietarios de este blog, ante la avalancha de comentarios spam han habilitado el servicio de "verificación de palabras" para hacer un comentario. Sentimos las molestias y esperamos que solo tengamos que hacerlo por un tiempo. Gracias.