Es impresionante. Sufrió una contractura durante el peloteo previo a la final del Open de Australia, y quiso jugar todo el partido con un dolor casi insoportable. Tuvieron que interrumpir el encuentro para que lo pudiera atender el fisioterapeuta. Y al final, pidió perdón por haber terminado de esta manera...
¡Quien pelea siempre, gana en la victoria, en la derrota y hasta cuando se lesiona!


La gente que tiene espíritu de lucha tiene una sonrisa especial y una alegría especial. Nos creemos que la belleza está en mil cremas y
ResponderEliminarpotingues , y no!
Me pregunto cada mañana : voy a ser capaz de luchar por esto que quiero? Por mis sueños? Por limar mis defectos? Por quitarme de encima lo que me estorba?
Una gran lección la de Nadal!