Es lógico y natural que nuestros amigos influyan en nosotros, también nosostros influímos en ellos. Los hombres nos contagiamos cosas..., también enfermedades. Tenemos que procurar que nuestras convicciones más profundas, estén libres de influencias nocivas. Puedo tomar de otro una expresión que me gusta, puedo imitar su forma de vestir, o su peinado, pero no debo tomar su agnosticismo o su costumbre de mentir. Sería absurdo, sería como dejarse contagiar una enfermedad. Eso se llama una mala influencia.
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