La película muestra a un personaje manejado por unos productores de televisión sin escrúpulos, al que le hacen pasar por todo tipo de peripecias para ganar audiencia televisiva. Dios no actúa así con nosotros porque cuenta con nuestra libertad, y nos cuida en su Providencia, como un Buen Padre. Si le tuviéramos cada vez más presente -presencia de Dios-, nos iría mucho mejor y haríamos menos el cafre.
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