Y son ecos muy interesantes e interesados, pues proceden de internos de la cárcel de La Moraleja (nada que ver) en Dueñas, Palencia. Ojalá encontremos nosotros ese consuelo y esa fuerza del perdón en la película. Quizá hay que volver a verla de nuevo, para acabar de enterarse de la profundidad del mensaje.
Qué gente tan valiente! Dios nos presenta muchas oportunidades para "reflotarnos".
ResponderEliminarA mi que me gusta el mar ,pienso muchas veces en ésta comparación , en el perdón, en el Señor y como sale una y otra vez a sacarnos de aguas turbias...
Me gusta la palabra " reflotar" porque es sacar a flote un barco sumergido o encallado y todos tenemos algo de sumergidos y encallados.
Dueñas: buena gente!!!
Y definitivamente el blog se queda con el sobrenombre: " There be Capellanes". Se lo han ganado a pulso...
Gracias!
Me encantó lo bien que entendió esta gente privada de libertad, la importancia del perdón.
ResponderEliminarQue bonito testimonio!!!
GRACIAS señores dragones
He trabajado durante casi 2 años en varios centros penitenciarios, con equipos, sistemas y funcionarios. Pero no con los internos. Y siempre me he preguntado si... dedicaban algo de su infinito tiempo a reflexionar, si pensaban en querer ser mejores con una 2ª oportunidad... realmente me alegra ver que, uno, dos, cien entre los casi ochentamil, sí lo hacen.
ResponderEliminar