sábado, 18 de abril de 2015

El ridículo

Quedamos mal cuando nos equivocamos, o cuando calculamos mal la reacción del otro. Es importante saber reírse de uno mismo y no dar excesiva importancia ni a los éxitos, ni a los fracasos. Ahora los que hacen coaching venden estos consejos a precio de oro, pero son los que siempre nos dieron nuestros padres y abuelos, y valen, eso es cierto, una fortuna.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los propietarios de este blog, ante la avalancha de comentarios spam han habilitado el servicio de "verificación de palabras" para hacer un comentario. Sentimos las molestias y esperamos que solo tengamos que hacerlo por un tiempo. Gracias.