El Señor siempre es quien paga los platos rotos. Con la Redención, los vuelve a restaurar, y "pega" todo lo que nosotros hemos roto. Hay un sacramento maravilloso, que nos puede ayudar a empezar con ánimo renovado el nuevo curso. ¡Ánimo!
Los propietarios de este blog, ante la avalancha de comentarios spam han habilitado el servicio de "verificación de palabras" para hacer un comentario. Sentimos las molestias y esperamos que solo tengamos que hacerlo por un tiempo. Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Los propietarios de este blog, ante la avalancha de comentarios spam han habilitado el servicio de "verificación de palabras" para hacer un comentario. Sentimos las molestias y esperamos que solo tengamos que hacerlo por un tiempo. Gracias.