Cuando uno compra un coche nuevo, siempre le parece que es el mejor. No sabe que en el momento en el que lo compra, ya ha perdido valor; o si lo sabe, prefiere no recordarlo.
Estrenamos en unos meses "año de la misericordia". Vamos a prepararnos para "reestrenar" un alma misericordiosa, a la medida del corazón de Cristo.
(Un tributo a un buen amigo que se ha comprado un coche como el del anuncio)
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