No es un jugador de baloncesto, sino una nueva técnica publicitaria, realmente sorprendente. El continente envuelve y supera al inexistente contenido. Adquiere vida propia la caja que contiene la cámara.
No es fácil y por eso no voy a hacer un parangón con la Eucaristía. Pero lo que se contiene en ella, al mismo Autor de la gracia, es de tal valía, que toda reverencia y adoración que mostremos es poca.
De la procesión eucarística os recuerdo el propósito que hicimos: visitar este verano a diario al Señor en el Sagrario. ¡Cuánto lo agradecerá!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Los propietarios de este blog, ante la avalancha de comentarios spam han habilitado el servicio de "verificación de palabras" para hacer un comentario. Sentimos las molestias y esperamos que solo tengamos que hacerlo por un tiempo. Gracias.