Prometí que se había acabado la serie, pero la gente lo pide y... ¡no me resisto!.
Pancho traicionó a su dueño, Ramiro, porque se fugó con el boleto de la primitiva premiado. La vida que lleva ahora es también perra, como no podía ser de otra forma, pero envuelto en lujo y dispendio.
Pancho está perdido. La virtud de la sobriedad, moderación en el uso de los bienes terrenos, ayuda a disfrutar de lo corriente, de las cosas más sencillas, y a valorarlas. ¡Buen propósito para este verano!
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