sábado, 16 de enero de 2010

Haití



Me envían desde Barcelona el testimonio de esta familia misionera.

«La ciudad entera, a oscuras, era un clamor pidiendo auxilio»

Nueve años en Haití han curtido a los Ferrer en muchas formas, pero lo que ayer vivieron superó todo lo imaginable. En conversación telefónica con LA RAZÓN de camino a Santo Domingo, donde les esperaban sus padres, Agustín, el cabeza de esta familia misionera católica, explicó cómo lograron sobrevivir a la tragedia.

«El primer temblor me pilló en el coche, cuando iba a recoger a mi hija Sofía al colegio. Sentí una vibración tremenda, como si alguien estuviera empujando el vehículo, y eso que estábamos a 20 kilómetros del epicentro. Pero lo peor fue la noche.

La ciudad entera, a oscuras, era un clamor pidiendo auxilio. Todo el mundo estaba en la calle por temor a que se les cayera la casa encima. Podía verse a la gente con mantas y sacos de dormir en las plazas, en los campos de fútbol. Muchos comenzaron a entonar cantos de misericordia frente a la iglesia semiderruida. Nosotros aguantamos fuera hasta las diez, luego nos metimos en la cama y a las doce estábamos otra vez en el coche. Las constantes réplicas pusieron tan nerviosas a las niñas que preferimos dormir en el coche hasta las tres de la madrugada.

Llegó un momento en que vimos que era de Dios salir y pusimos rumbo a Santo Domingo por carretera. El camino de Petion-Ville hasta la capital haitiana estaba flanqueado, a derecha e izquierda, por riadas y riadas de gente desorientada que vagaba sin rumbo. Habían pasado la noche en vela buscando a sus familiares, a sus amigos. Pudimos ver decenas de edificios caídos, de cadáveres tirados en el suelo.

Las imágenes de la gente cubierta de polvo blanco me recordaron a los atentados del 11-S. Todas las tiendas y las gasolineras estaban cerradas, pero el día anterior yo había comprado 20 litros de combustible y eso nos salvó. Como las puertas de algunos comercios quedaron desencajadas, ya había empezado el pillaje cuando logramos cruzar la frontera.

Desde luego, esto es lo más fuerte que nos ha tocado vivir, y eso que ya hemos visto dos golpes de Estado. No hemos podido despedirnos de nadie, no sabemos siquiera si nuestros amigos siguen vivos porque las comunicaciones se cortaron a la hora y media del terremoto.

Me dio el tiempo justo para decir a mis hermanos por Skype que estábamos bien. Dios nos ha puesto a Haití en el camino y esperamos volver pronto, pero la prioridad ahora son nuestras hijas. Cuando cayó Aristide estuvimos seis meses fuera y luego regresamos. El seísmo ha tirado abajo todos los símbolos de poder en este país, el Palacio Presidencial, la ONU, la catedral, los Ministerios... Ahora hay que empezar de cero».


Recemos ahora, si os parece, un Avemaría, pidiendo por las víctimas de esta catástrofe.

6 comentarios:

Guerrera de la LUZ dijo...

Un testimonio impactante. Gracias capellanes. Hay que empezar de cero. Todo es para bien.


Dios te salve, María, llena eres de Gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén
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GAZTELU dijo...

YO EMPIEZO MI ROSARIO AHORA MISMO POR TODAS LAS VICTIMAS DE ESTA TRAGEDIA.
GRACIAS POR EL TESTIMONIO

Pseudonima anónima dijo...

Ayer por la noche , estábamos viendo un reportaje en CNN sobre la tragedia. Mi esposo decía: que se te ocurre que podemos hacer?
A los cinco minutos empezaron una tertulia en el mismo programa sobre si las declaraciones de Monsenor Munilla referentes a Haiti fueron acertadas, manipulando todo.
Mi esposo me dijo; sabes lo que podemos hacer ahora mismo por Haiti? Apagar la tele. Este Obispo merece un respeto y estoy harto que otros piensen por nosotros y engañen.
Conclusión para hoy: rezar y ofrecer algo ( estudiar, sonreír, obedecer...)

Nuria dijo...

¡¡Qué fuerte!!
Me da rabia cómo están manipulando las palabras de Monseñor Munilla... parece que al tener la sartén por el mango pueden decir lo que les pete y poner en boca de otros cosas que no han dicho.. Parece mentira...
En fin, hay que rezar mucho, mucho.

Anónimo dijo...

Rezar, ofrecer y dar gracias a Dios, podría haber sido en cualquier otro sitio. Gracias. AC

Jaime Sanz y Francisco Olalla dijo...

Qué bueno lo de tu marido Pseudónima!! Y tiene razón Nuria en lo de la manipulación también...
Gracias Guerrera por tus oraciones y tus ánimos!
Y Gaztelu y AC, como siempre, en primera línea!!!