viernes, 26 de febrero de 2010

La vida es maravillosa

Me gusta pensar que así debe ver Dios el mundo: como lo vemos nosotros en este mundo
El video me parece sencillamente una preciosidad. Combina acertadamente dos técnicas fotográficas muy de moda: Timelapse, que consiste en una secuencia de vídeo acelerada, donde los acontecimientos suceden a una velocidad mucho más rápida de la normal", y Tilt-Shift, que consigue mediante diferentes procesos que los paisajes fotografiados parezcan una maqueta.
Las ciudades que se recrean en la grabación son: Nueva York, Londres, Estambul, Shanghai, y Los Ángeles donde se rodaron las escenas de interiores.
La vida es así de bonita, cuando la vivimos cerca de Dios.

4 comentarios:

Guerrera de la LUZ dijo...

Chulísimo!!!

Recuerdo en el proceso de mi conversión una de las primeras imágenes impactantes que vi clara fué precisamente algo parecido a este post. No puedo explicarlo en pocas palabras... pero fué algo muy parecido a esto. Lo que jamás olvidaré fué la grandiosa y repentina convicción de pertenencia, de formar parte del TODO, y la "Dirección" de Dios sobre el mundo, como lo veía El desde la eternidad y como todo estaba en Sus manos.

La vida con Dios es maravillosa, verdaderamente.

Anónimo dijo...

Muy bonito ese video!

Pseudónima anónima dijo...

Me hace gracia cómo se imagina cada uno a Dios y su relación con el mundo. Muchas veces cuando escucho que Dios nos ve, le digo en privado: mira,dejaté de tonterias con eso de que me ves, no quiero que me mires, quiero que Te vengas conmigo a todos los sitios ; a mi casa, al trabajo, con las personas que me encuentro!no se si es ser muy mandona, me da igual que Te vengas conmigo o yo contigo, pero ni te separes!!

La etiqueta de hoy pone: vale la pena. Y sí, si vale la pena "llenar de Dios" todo lo que hacemos!es lo más apasionante que he conocido, ni ciudades, ni deportes de riesgo, ni locuras, nada de nada igual.
Que descanseis el fin de semana!!(Por fin llegó)

Juanjo dijo...

El dilema de si el mundo se autoorganiza o sólo atribuimos categorías de organización a una suma de eventos caóticos.