sábado, 12 de abril de 2014

Preguntarse cosas

No lo hacemos y nos iría muy bien. Por ejemplo, en torno a la fe. ¿Cuál es el sentido del dolor? ¿Porqué Dios quiso redimirnos con la Cruz? ¿Por qué estamos aquí de paso? ¿Que hay después de la muerte? ¿Cómo será la vida de resucitados?
Si vivimos sin pensar esas cosas, vivimos pensando que lo de aquí es lo definitivo, al menos de momento y nos contradeciríamos tanto, como la frase que está en cursiva.

1 comentario:

Pseudonima anónima dijo...

Pues no empleo a diario el cerebro en esto, porque ya bastante estrés me produce cualquier cosa que me saca del momento presente. Seguro que lo hago fatal, pero no me parece nada atractivo pensar sí voy a resucitar y cómo será. Ni siquiera en el sentido del dolor o de la cruz en nuestra vida.
Suelo " despachar" problemas y cruces según llegan.
Sí pienso en el amor que Dios me tiene y en su presencia en mi vida, sín dejarme y con mucho empeño por su parte. Me da alegría compartir con tod@s los que trato, que Dios les quiere muchísimo e intentar que se pongan a tiro para encontrarse con Dios.
Muy " básica" , pero en fin ... De todas formas estos días meditaré sobre estos temillas.
Gracias!