Nos mandan desde el aeropuerto de Frankfurt este video, que es toda una lección de amor al trabajo. Quizá a Jobs le faltó darse cuenta de algo que nosotros sabemos bien e intentamos vivir: que el trabajo es la materia de nuestra santidad, porque si lo ofrecemos a Dios lo convertimos en oración. Descanse en paz y al Señor le encomendamos.