Son días apasionantes.
Comienza una nueva semana, en la que haremos muchas cosas: sacaremos adelante proyectos que hemos preparado durante el fin de semana; rezaremos cada día; tendremos oportunidad de estar con la gente de la clase, del trabajo; podremos hablar de Dios con otr@s...
¡Bendito lunes! (como dice un conocido locutor de radio, que cada lunes... ¡se alegra más de que haya llegado por fin el lunes!).