Me quedo con el final, además, claro está del mensaje central del video viral: no distraernos con los aparatitos mientras conducimos.
Pero insisto en lo de viral; porque si difundiéramos así los mensajes buenos que los cristianos tenemos que transmitir a tanta gente..., más que viral, nuestro apostolado sería epidémico, en el buen sentido, claro está.